
El estudiante del Magíster en Ciencias Biológicas de la Universidad del Bío-Bío, Marcelo Oviedo Jarpa, participó como expositor en el “Café Científico” del Liceo Bicentenario Polivalente Nuestra Señora de la Merced, en la comuna de San Carlos, donde compartió con estudiantes de tercero y cuarto medio una charla sobre genética y adaptación al ambiente.
Durante la exposición, titulada “¿Puede la historia de los incendios quedar registrada en el ADN?”, explicó cómo las diferencias entre plantas y animales pueden influir en su capacidad para sobrevivir y cómo determinados rasgos pueden volverse más frecuentes cuando las condiciones ambientales los favorecen.
La actividad fue una oportunidad para acercar conceptos científicos complejos a los jóvenes y promover la reflexión sobre cómo los organismos responden a los cambios de su entorno.
A través del ejemplo de los incendios forestales, abordó los mecanismos que permiten a algunas especies vegetales beneficiarse del fuego, como ocurre con ciertos procesos de germinación postincendio. Asimismo, presentó la investigación que desarrolla en torno a la especie nativa Helenium aromaticum, con el objetivo de estudiar si existe una relación entre la frecuencia de los incendios y la presencia de estos rasgos en la vegetación, mediante herramientas de genómica del paisaje.
“La recepción de los estudiantes fue muy buena y, en todo momento, se mostraron respetuosos y participativos. Respondieron a las preguntas que les planteé y utilizaron la información presentada para formular hipótesis frente a estas interrogantes”, comentó Marcelo sobre la experiencia.
Para el estudiante del programa, la divulgación científica también cumple un papel importante en el vínculo entre la investigación y la comunidad, especialmente cuando permite compartir los conocimientos que se generan en la propia región.
“Como estudiante del Magíster en Ciencias Biológicas de la UBB, considero fundamental poder participar en este tipo de instancias de divulgación científica. Explicar nuestras investigaciones a estudiantes y a personas que no se dedican a la investigación nos permite acercar la ciencia que estamos desarrollando en Ñuble y mostrar que fenómenos que pueden parecer muy complejos también pueden ser comprendidos y estudiados”, señaló.
Asimismo, destacó la importancia de generar estos espacios con estudiantes de enseñanza media, ya que conocer de cerca el trabajo de investigadores puede despertar nuevos intereses y abrir posibilidades para su futuro académico y profesional.
“Poder conocer investigaciones que se realizan en su propia región y conversar directamente con quienes las desarrollan puede ayudarles a visualizarse en el futuro como estudiantes, investigadores o profesionales dedicados a la ciencia”, agregó.


