
La Dra. Patricia Arancibia Ávila, directora del Magíster en Ciencias Biológicas de la Universidad del Bío-Bío, participó junto a la Mg. Claudia Dospital en una conferencia organizada por el Dr. Hugo Fernández, de la Universidad Federal de São Paulo (Brasil), donde abordaron la distribución del ratón de cola larga y los aspectos epidemiológicos del hantavirus en Chile y la Región de Ñuble.
La actividad estuvo dirigida a estudiantes de los programas de posgrado en Enfermería de la Universidad Federal de São Paulo, quienes participaron de una jornada de actualización sobre esta zoonosis debido al interés que existe en Brasil por conocer la experiencia chilena frente al hantavirus, considerando que el país también enfrenta desafíos asociados a esta enfermedad.
Durante la exposición, la Dra. Patricia Arancibia y la Mg. Claudia Dospital presentaron antecedentes sobre la biología y distribución del ratón de cola larga (Oligoryzomys longicaudatus), principal reservorio del virus Andes en Chile. Explicaron que esta especie endémica se distribuye desde el sur de la Región de Atacama hasta Magallanes y que habita preferentemente sectores con disponibilidad de agua, refugio y alimento. Asimismo, destacaron que fenómenos naturales, como la floración de la quila (Chusquea quila), pueden favorecer aumentos poblacionales del roedor y, con ello, incrementar el riesgo de exposición humana al virus.
Otro de los ejes de la presentación fue la situación epidemiológica del hantavirus en la Región de Ñuble. En este contexto, expusieron antecedentes que muestran que los principales factores de exposición corresponden a la residencia en sectores rurales, las excursiones a localidades rurales y el trabajo agrícola, seguidos por el ingreso a recintos cerrados como galpones y bodegas. Estos datos refuerzan la importancia de fortalecer las medidas preventivas, la vigilancia epidemiológica y la educación sanitaria en los grupos de mayor riesgo.
Las expositoras también revisaron los principales métodos de diagnóstico del hantavirus, destacando el uso de técnicas moleculares como la RT-PCR para la detección temprana del virus y las pruebas serológicas ELISA como herramientas complementarias para confirmar el diagnóstico. Además, enfatizaron la relevancia de la sospecha clínica oportuna y del trabajo coordinado entre los equipos de salud y los laboratorios especializados para favorecer una atención temprana de los pacientes.
Al finalizar la conferencia, las especialistas reflexionaron sobre la importancia de comunicar adecuadamente el conocimiento científico para enfrentar este tipo de enfermedades. A propósito de consultas surgidas en torno al reciente caso del crucero con un pasajero diagnosticado con hantavirus, señalaron que comprender cómo se transmite el virus permite alertar y prevenir, pero no generar alarma. Coincidieron en que una mejor comprensión de los mecanismos de contagio favorece respuestas basadas en la evidencia científica y evita reacciones desproporcionadas que puedan derivar en situaciones de estigmatización o trato poco humanitario.
